Larrañaga Campeón
Larrañaga gritó campeón y vuelve a la Liga Uruguaya

Con una actuación sólida y colectiva, Larrañaga derrotó 90-81 a Atenas en el Palacio Peñarol, se quedó con el título de la Liga de Ascenso 2025 y aseguró su regreso a la máxima categoría del básquetbol uruguayo.
La final de la Liga de Ascenso 2025 tuvo todos los condimentos de una definición esperada: intensidad, paridad en los primeros minutos y un desenlace cargado de emoción. Larrañaga supo resolver mejor los momentos clave y, con autoridad, se impuso 90-81 sobre Atenas para coronarse campeón del certamen.
El encuentro comenzó parejo, con Atenas aprovechando su movilidad ofensiva para tomar una leve ventaja. Sin embargo, el elenco de la Av. 8 de Octubre ajustó rápido la defensa, dominó los rebotes y encontró en sus principales figuras la confianza necesaria para pasar al frente. Desde el segundo cuarto, Larrañaga marcó el pulso del partido y ya no soltó el liderazgo en el marcador.
Las actuaciones individuales también inclinaron la balanza. Carlos Buemo fue el gran estandarte, firmando una planilla de 27 puntos, 10 rebotes y 6 asistencias. A su lado se destacaron Nicolás Martínez, con doble dígito en puntos y rebotes, y Agustín Zuvich, autor de 18 unidades que llegaron en pasajes determinantes.
El título también tiene un condimento especial para el básquet del interior. Larrañaga contó en este campeonato con Agustín Zuvich y Gabriel Brum, jugadores formados en la Liga Regional de Soriano (LRBS). Además, en su plantel integraron minutos Mateo Cancela, Agustín Gentile y Joaquin Jones los tres con pasado en la LRBS, lo que refuerza el impacto y la proyección que esta liga viene generando en el básquet uruguayo.
En Atenas, el esfuerzo fue sostenido pero no alcanzó. Luciano Planells, con 21 puntos, lideró la ofensiva, acompañado por los aportes de Andriy Grytsak y Mateo Pose, aunque la defensa nunca encontró cómo frenar la intensidad de Larrañaga.
Con este triunfo, el club de la "C" no solo levanta el trofeo de campeón, sino que también asegura su ascenso a la Liga Uruguaya de Básquetbol 2026, un regreso muy esperado por hinchas y dirigentes. El desafío ahora será rearmar el plantel y prepararse para competir frente a instituciones históricas y de mayor presupuesto, en un torneo que exigirá un salto de calidad.
Para Atenas, la derrota significa postergar un objetivo que parecía al alcance. La institución deberá repensar su estrategia y reforzar su plantel para volver a pelear por un lugar en la élite del básquet nacional.

